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domingo, 8 de enero de 2012

martes, 14 de junio de 2011

Abuela Grillo

Hola a todos!!! hace mucho que no pasaba por acà, es debido al trabajo (y es en serio jaja) pero hoy me mostraron un corto y no puedo dejar pasar el compartirlo con ustedes

Como descripciòn del mismo pondrè textualmente lo que venìa con el video en youtube
DISFRUTENLO!!! pero sobre todo, reflexionen al respecto

Corto animado producido en The Animation Workshop en Viborg, Dinamarca, por The Animation Workshop, Nicobis, Escorzo, y la Comunidad de Animadores Bolivianos, el cual tiene el apoyo del Gobierno de Dinamarca.
Animado por 8 animadores bolivianos, dirigido por un francès, musica por la embasadora de bolivia en Francia, compuesta por un otro francès, un proyecto danès, ayuda de produccion por un mexicano y una alemana. Adaptado de un mito ayoreo.






quejarse es fàcil: ACTUEMOS PARA MEJORAR!!

lunes, 23 de mayo de 2011

La vida es una cárcel con las puertas abiertas..

Mi hermano se encontró una liebre bebé en la calle del "árbol" Nombrada así por la gente de los alrededores por.. pues por obvias razones

Como pueden apreciar de un lado aún existe un poco de vegetación, incluso hay un par de perales, del otro lado ya no hay nada...
Cuando niños solíamos jugar justo aquí:

Mamá iba con el señor que cuidaba la "huerta", Don Matilde, todos los días a las 6:00 pm por dos litros de leche, y mientras él ordeñaba las vacas nosotros jugábamos entre la hierba, los árboles y la siembra de maiz... que he de confesar de vez en cuando asaltábamos para asar los elotes inprovisadamente, por ahi teníamos una casa arriba de un árbol y solíamos trepar al árbol más grande de todos, que bautizamos "el caballito" por que una de sus ramas, que era del grosor de un tronco, estaba torcida y hacía una especie de columpio que llegaba casi al suelo y podíamos sentarnos ahi como si montáramos un caballo.... Ahora luce así, como ya vieron. Talaron todo para hacer Liverpool...

Pero bueno, me salté un poquito del tema, el punto es que la liebre estaba del otro lado, donde les digo que aún hay un poco de vegetación

Pero estaba en la calle y por ahi pasan muchos autos y camiones y mi hermano la tomó por que se veía bastante asustada.. sintió inapropiado dejarla ahi solita con el riesgo de ser atropellada, tampoco quiso hecharla de nuevo al terreno por que ¿y si la madre la había abandonado?

Apoco no está re-bien linda??? =3
Pero aún así está mal tenerla,debe vivir libre... así que mañana la llevaré al veterinario, es muy pequeña y no querido comer nada y no sé si sobreviva sola si solo voy y la suelto; le preguntaré si ellos pueden tenerla o si hay algún lugar donde llevarla o no sé, a ver que me dice... ya luego les cuento

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Parafraseando:
Paula, en El Internado: Lo mejor, es no tener mucho miedo, por que el miedo es la peor cárcel del mundo

lunes, 9 de mayo de 2011

Me encanta Dios

¡Me encanta Dios! Cada día me deja conocerlo más y acercarme a él; cada cosa que hace para sorprenderme y como a veces, incluso, se adelanta a mis pensamientos.. ¡Amo a Dios!

Y me encanta Dios cuando manda a sujetillos a las combis a declamar poemas de Sabines, porque sabe que es mi favorito

Me encanta Dios. Es un viejo magnifico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega. Y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe de las manos.
Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero eso a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida sea para siempre.
Ahora los científicos salen con su teoría del Bing Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.
A mi me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los anbióticos- ¡bacterias mutantes!
Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.
Mueve una mano y hace el mar, mueve otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.
Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira.
Es la tierra que cambia -y se agita y crece- cuando Dios se aleja.
Dios siempre esta de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.
A mi me gusta, a mi me encanta Dios.
Que Dios bendiga a Dios.

domingo, 8 de mayo de 2011

estilo mecano

Tan caballeroso tú, que invitaste al cine y pagaste todo pero sin límites, no como los tipos de ahora que son tacaños...

-Quieres ir al cine?
-órale, va
-Cuál quieres ver?
-La Chica de la Capa Roja! =)
-Ok! Mira, entremos a ver Rápido y furioso 5

Igualito a los tipos de ahora, como si no escuchan nada

miércoles, 12 de mayo de 2010

Niños ven, niños hacen

.... FELIZ DÍA DEL MAESTRO!!!!.... (Sí, fue sarcásmo... no va dirigido a todos, hay profesores muy buenos... pero la mayoría deja mucho que pensar)

Pequeña conversación que tuve hace un par de dias con Andrea (de 11 años)

Andrea(A): Ya no quiero ser amiga de Lizbeth...
Yo (y): ¿Por qué?
A: Por que ya se hizo muy fea y grocera
Y: ¿Por qué dices eso? ¿Por qué dice malas palabras o se porta mal?
A: Las dos cosas... (Silencio) Qué feo a de ser que tus papás se divorsien ¿Verdad?
Y: Si, es feo, sobre todo por que es algo que nunca esperas que pase... Pero esas son decisiones de adultos que a veces no podemos cambiar aunque no nos gusten... A veces es mejor que los papás se divorsien, es mejor por que si no se la pasarían peleando ¿A tí te gustaría ver a tus papás pelearse todo el tiempo?
A: ¡No!... Pero tampoco quisiera que se divorsien... (Silencio más largo) Los papás de Lizbeth se divorsiaron y ya nadie la cuida
Y: ¿Por qué dices que no la cuidan? Está con su mamá ¿No?
A: Si pero nunca está, trabaja toda la tarde y en la noche se va con su nuevo novio
Y: ohh...
A: Lizbeth se la pasa en internet hasta la 1 de la madrugada y se la pasa viendo puro mugrero con su prima
Y: ¿Mugrero...? ¿Cómo qué?
A: ¡Pues mugrero!...
(Yo deduzco porno... más no me dice que)
Y: ¿Su prima cuándos años tienen?
A: Igual que nosotras, vive con ella
Y: ¿Osea que va de visita seguido o ahi vive?
A: Vive ahi, es que su mamá se murió y su papá es un borracho... tampoco me cae bien
Y ¿También es grocera?
A: Si, y tienen muchos novios las dos, cada semana uno nuevo, incluso de sexto
Y: Es que a lo mejor se sienten mal, por lo que pasa con sus familias... y por eso se comportan así, quieren llamar la atención
A:Pero es mejor que les digan a sus papás que se sienten mal ¿No?
Y: No todos los papás son cómo los tuyos, a veces no se puede hablar con ellos... Quizá ellas quieren que alguien les diga algo de apoyo ¿No crees? pero no saben como pedirlo y esa es la única manera en que creen obtener atención
A: No lo había pensado...
Y: Cuándo un amigo tiene problemas no te deja de caer bien, tratas de ayudarlo... a lo mejor le puedes comentar eso que pasa con tus amigas a la maestra de apoyo (la psicóloga)

y yo me pregunto... ¿qué los maestros no se dan cuenta cuando un alumno repentinamente cambia de un carácter tranquilo a uno agresivo? ¿No saben cuando sus alumnos necesitan alguna atención? ¿Luego cómo creen que terminan estos niños cuando entran en la adolescencia?...

Cuando los padres no están cerca, los profesores son como nuestros segundos padres... ¿No era la escuela nuestro segundo hogar?

jueves, 18 de febrero de 2010

Sin titulo




No comprendo por qué, a veces, no coinciden las palabras y los hechos
No coinciden el alma, el cuerpo en su anhelo

Quisiera que me tragara la tierra
para que me cuente sus secretos
Quiero verle los pies a los áboles viajeros
fatigados, que se han plantado al suelo
¿Lo habrán hecho por convicción o por desprecio?
A algunos les da por crecer hacia abajo
Por morirse por dentro
Así el orgullo no es fracaso
Se beben el agua con los ojos
Y se les aclara el cielo

Como el agua sucia y estancada
que al evaporarse se eleva
quiero volar muy alto
quiero caer cuando llueva

de palabras sin sentido

-Vete o quédate, no hablaré..
-Habla, sabes lo que quiero
-Todo está bien

Hay niebla en mis ojos, lo mismo, tengo un nudo en la garganta

-¿Qué? ¿Qué pasa?

Las mejillas comenzaron a temblar

-¿Sabes que te amo?
-Si, ahora me amas.. No tengo derecho a decidir por tí
-Te dejé escoger ¿Sabías lo que tú escogías?
-Te escogí a tí, haría hoy de nuevo la misma elección
-¿Hay algo que lamentar?
-No
-¿Por qué?
-¿Qué habría sido yo si nada me hubiera ocurrido?

-¿Me creerías?
-Cuando te miro te creo

sábado, 16 de enero de 2010

teatro callejero, por favor no te mueras!!



este videito es para todos aquellos amantes del arte. En Saltillo no se da mucho esto pero tengo la esperanza de que un dia suceda; que vayamos a las plazas y tengamos espectáculos maravillosos: titiriteros, mimos, guitarristas, violinistas, pintores... no solo payasos

Porque los artístas callejeros en verdad aman lo que hacen, ellos si "trabajan por amor al arte" como se dice popularmente, no tanto por el dinero

APOYEMOS EL TALENTO!!!!

martes, 22 de diciembre de 2009

¿Feliz?... Navidad...

Mi nacimiento no trajo ningún bien al mundo.
Mi muerte no disminuirá ni su esplendor ni su grandeza.
Nadie pudo jamás explicarme para que he venido, ni por qué he venido ni por qué me iré.
O. Khayyan



Para el psiquiatra Edwin Santos Hurtado, siempre en estas fechas de fin de año existe una marcada tendencia de jóvenes que toman la decisión de autoeliminarse, y la mayoría de casos se quedan en el umbral de la muerte.
Comentó que la Navidad despierta emociones negativas (vacíos de la infancia), ya sea porque se recuerdan malos momentos de la infancia o pasa por problemas sentimentales.
Asimismo, el grupo etáreo más vulnerable que decide suicidarse es de 17 a 24 años, siendo el género femenino el que registra la mayor cantidad de casos.
Tras precisar que la principal causa de los suicidios en los menores se debe a depresiones y falta de control de impulsos, propios de su edad y falta de comunicación con sus progenitores, Santos Hurtado recomendó a los padres de familia dedicar espacios familiares en los cuales puedan jugar y conversar con sus hijos.
Agregó que en esta fecha deben sopesar los valores y no tomar la Navidad como un aspecto material, sino asumirlo desde el punto de vista espiritual, recordar el nacimiento de Jesús y sobretodo no fomentar las compras. Aquí surge el problema, si no tienes dinero, entras en depresión.
(panoramacajamarquino.com)

Los suicidas siempre dan alertas, por lo general avisan cuando quieren suicidarse.. a veces pensamos que ignorarlos es una opción para que dejen de pensar así pero es mejor apoyar o puede ser demasiado tarde
Si somos amigos seamoslo completos: en las buenas y en las malas... cuidemos a los que queremos y no solo en navidad, SIEMPRE


jueves, 15 de octubre de 2009

Carta de un suicida


Todas las personas ya estan cansadas... Todas las personas que conosco
Están cansadas de levantarse en las mañanas, de preparar el desayuno, de irse a trabajar o a la escuela, de regresar y comer, de hacer los deberes, de caminar, de mirar, de hablar, sentir, soñar, reir; se cansan de cuando tienen a alguien cerca, de cansan cuando no tienen a alguien cerca, se cansan de querer, se cansan de extrañar, se cansan de dormir, se cansan de vivir...

Yo estoy cansado ya también; estoy cansado de vivir así triste y cansado por estar cansado
¿y qué estoy haciendo para dejar de estar cansado? ¡Nada! Porque estoy demasiado cansado para ponerme a hacer algo y remediarlo..

¡No! ya basta... estoy muy cansado de estar cansado. Esta mañana saldré y trataré de hacer a alguien más sonreir; eso no me quitará lo cansado y tampoco va a solucionar mi tristeza, pero al menos será algo diferente y tendré un motivo para sonreir también
Será como empezar un juego de serpientes y escaleras, cada sonrisa será un tirar de dados, y a veces tendré grandes subidas, otras grandes bajadas, pero no me desanimaré, porque todo juego tiene un final, y algún día ese final tendrá que llegar y dejaré de estar cansado

No cambiaré el mundo, pero cambiaré mis días

Porque yo estoy cansado de no hacer nada para dejar de estar cansado

jueves, 17 de septiembre de 2009

Palabras reservadas


A veces quise decir algo.. en realidad quise decir muchas cosas
Pero no me lo permitiste y aceptè
y reservè mis palabras porque, quizà, algùn dìa aceptarìas escucharlas
Hoy te escucho hablar sobre quien te dice aquello que tanto reservè
tù corazòn se altera y no es por mi
y me platicas como esa persona es todo lo que yo no pude llegar a ser
porque para tì no hay nadie mejor ahora

Sigo reservando mis palabras, solo escucho y trato de no llorar
ahora tengo un lugar
no es el que yo querìa

seguirè sin hablar

lunes, 20 de julio de 2009

"Parafraseando"


Mi corazón no está roto... Está vacío


Yo creía que te quería, pero ahora quisiera creerte.

De aquel cariño que nos teníamos na'màs nos quedó el sopor, y unas ganas locas locas de rajarnos a cachitos la carne.

Y yo que pensaba que extrañar sería extrañarte a ti y no. NO, no te extraño a ti... extraño la ilusión de que una cosa así pudiera existir, que realmente fuera real que dos quesque personas puedan quererse y creerse.

Me dan ternurita los enamorados de la calle. No me atrevo a quitarles la venda de sus ojos, que mueran de amor. Yo me he curado.

No coments



La locura no tiene ninguna voz, porque no requiere comunicarse ni consigo misma. Más allá de los límites del lenguaje, un grito es igual a una cosa líquida que se escurre por todas partes sin dejar de fluir. Fluir, fluir, fluir. Todo invade pero nada posee. Sobre todo, avanza.

No pocos escritores, en su arrogancia o ingenuidad, en sus estúpidas buenas intenciones, han querido ser intérpretes del sinsentido.

Una línea de fuga de cristal roto, el corazón máquina se desengrana violentando con su chirriar esa quitud de las cosas calladas.

La sabiduría no reza ni canta. El silencio es el caldo de cultivo donde el sinsentido y la sapiencia hacen su danza caótica, vorágine que todo lo aplasta y desgarra y que es el inicio de la vida misma.

¡Qué importan los hombres, qué importo yo! después de sentir la potencia de sus pies descalzos.

miércoles, 24 de junio de 2009

Con ganas de saber




Llegó un señor a la papelería de esos que venden hierbas, yo no quería de esas así que no le compré. "Cómo hace eso?" me preguntó de repente. Yo -> Cómo hago qué?-
Él -> Eso de los cuadros- Dijo y apuntó mi periódico, yo estaba haciendo un sudoku en mi ratito de descanso -¿Cómo se hacen?¿Cómo se suman?
Le expliqué no se sumaban, que tenían que acomodarse los números del 1 al 9 sin que se repitieran ni en los cuadritos ni en las líneas en que se encontraban, y le puse un ejemplo. Él hizo un gesto y exclamó que entonces era algo muy fácil, le dije que no era tan fácil porque no se podían acomodar solo al azar, que los primeros números se veían fácil pero entre más cuadros llenara las probabilidades de repetir números aumentaban
Él volvió a hacer un gesto, como esos que uno hace cuando no entiende algo -Yo pensé que se sumaban...- concluyó

y le regalé el periódico para que intentara hacer uno... si acaso tenía un rato libre mientras tocaba puertas vendiendo yerbabuena

martes, 16 de junio de 2009

El rescate de Ramón

Esta historia ha sido copiada directamente de la revista "Semanario" que acompaña al periódico vanguardia

Es esquizofrénico y se perdió en Dallas, Texas, en septiembre de 2007. Desde entonces su familia lo ha estado buscando. Sólo Dios sabe cómo llegó a la Plazuela Juárez de Torreón, donde se instaló como indigente. Gracias a una publicación de Semanario, su familia supo de él. Esta es la historia del reencuentro.

Por: Francisco Rodríguez
15-Junio-2009

“Un día van a venir por mi en un coche, los estoy esperando” dijo Ramón a Semanario hace casi dos años y se cumplió.

Recuerdo que estaba recostado en una banca cuando mi lente le apuntó. “No quiero fotos, me hacen daño a la salud” soltó. Ahí comenzó la entrevista.

Ramón fue breve, sólo dijo que trabajaba en Dallas poniendo techos y que llegó a Torreón para ver a su familia que ya no tardaba en ir por él. No dio más explicaciones. Nadie en la calle le creía ese cuento, de lo único que los boleros y lavacoches estaban seguros es que había adoptado la Plazuela para vivir y que se conformaba con que le regalaran cigarros. Ramón pasaba días enteros con sólo humo en la panza.

El 14 de abril de 2008, Semanario publicó en su edición 115, el reportaje “Torreón: Tiradero de indigentes”, donde narró las historias de muchos vagabundos con trastornos mentales como él.

Así fue que Ramón se hizo famoso y su sobrina Karen Riano pudo leer su historia en Internet desde Dallas. De inmediato mandó un mail explicando que a su tío, que se llama Ramón, así nada más un día no lo volvieron a ver.

“Hace como dos años mi tío se perdió y se llamaba Ramón Torres. Él es igual así como usted lo describe en el articulo”, escribió Karen en el correo.

Después que éste reportero envió una foto del hombre al que hacía referencia, Karen se comunicó desde los Estados Unidos: “Sí es él, sí es él. Está muy mal pero sí es él.

Todo lo que decía el artículo, que se agarraba la barba y que trabajaba en los techos; todo coincide”, exclamó Karen por el auricular, a miles de kilómetros de Torreón, con un español trabado y con una emoción que traspasaba la línea.
- ¿Y desde cuándo no ven a su pariente?, le pregunto.
- Más o menos desde septiembre de 2007. Es que él es esquizofrénico y se perdió en Dallas. Encontramos un boleto de camión con destino a México, pero nos dijeron que nunca lo usó.
- ¿Y todo este tiempo no han dejado de buscarlo?
- No, yo ayer en la noche seguía buscando por Internet y di con el artículo del periódico.

Ya había pasado un año y volví a buscar a Ramón en el mismo lugar a ver si corría con suerte. No batallé. Él seguía “viviendo” en la Plazuela Juárez. Nada había cambiado, excepto que boleros y lavacoches del lugar, ya le apodaban ‘Hombre lobo’ por su cabellera desaliñada y su abultada barba. Ahí comenzó el rencuentro.

El rescate

Es Mireya Torres, hermana de Ramón, quien se comunica desde Zacatecas. Ella y sus hermanos Anel y César (son 11 hermanos, cinco viven en Zacatecas y cinco en Estados Unidos) desde Nieves, un poblado zacatecano de menos de 500 habitantes, tomaron carretera para encontrarse con su hermano.

Mientras tanto, acá en la Plazuela Juárez, una pequeña plaza ubicada a espaldas de la Presidencia, Ramón deambula pidiendo un cigarro, vestido con una playera roja con el antiguo eslogan al pecho de un candidato de hace cuatro años: “De corazón por Torreón”; pantalones manchados de pintura y botas cuarteadas. Viste diferente a como lo vi hace más de un año.

Ramón desconoce que se reencontrará con su familia en unas horas. Se sienta en unos escalones y pierde la mirada acompañado de su tic: hacerse nudos los vellos de la barba. Así vivió gran parte de todo este tiempo; pues los primeros días, según boleros y franeleros de la plaza, se hospedó en un hotel del centro hasta que se le acabó el dinero.

En eso recibo una llamada al celular. Es uno de los cinco hermanos que viven en Dallas, Mauro, padre de Karen. Me pide si puedo poner a Ramón al teléfono. “Ramón, es tu hermano Mauro”, le comento. Ramón toma el teléfono y habla: “Estoy en Torreón… acá por un Cristo blanco (se refiere al Cristo de las Noas, característico de la ciudad y que se ve desde donde estamos parados)… cuándo… quién viene”, dice con un volumen de voz alto, casi gritando. Indiferente, como si fuera ayer cuando los vio por última vez. Me regresa el teléfono y vuelve a los escalones. Al otro lado, desde Dallas, su hermano Mauro, me dice: “Sí es él, sí es mi hermano”.
Aproximadamente en una hora arribarán sus hermanos de Zacatecas.

- ¿Qué te dijo tu hermano?, pregunto a Ramón después de colgar el teléfono.
- Que allí viene.
- ¿Los vas a esperar?
- Sí.
- ¿Hace cuánto que no los ves?
- Dos años.
- ¿Qué sentiste cuando hablaste con tu hermano?
- Pos nada.

Ramón voltea la cara. No quiere hablar. Se manosea la barba. Se sienta. Transpira indiferencia; tan tranquilo como un pescador a la espera de que el pez pique el anzuelo.

El tiempo se hacía eterno

Mireya, Anel y César, hermanos de Ramón, están en Torreón. El reloj marca las 19:02 horas de un martes. Como si fuera poco, la agonía de reencontrarse con su hermano después de casi dos años de no verlo, se prolonga cuando un espigado agente de tránsito con sus gafas al mero estilo de Eric Estrada en Patrulla motorizada, detiene el Nissan blanco porque a César se le olvidó ponerse el cinturón de seguridad. Lo que el policía no sabe es que Ramón está a menos de 10 kilómetros esperando a su familia.

El agente les retiene la licencia de manejo y tarjeta de circulación. César, con unas ansias que parece le carcomen la barriga, le solicita al policía le envíe la multa a Zacatecas y le regrese los documentos. El espigado tránsito no se traga nada. Pero después de minutos de diálogo y de contarle casi la novela completa, el agente cede. En la Plazuela, Ramón se moja los cabellos y la cara, quizá sabe que falta poco.

El tránsito de automóviles por la ciudad demora aún más el reencuentro. Es la hora pico. Todos quieren regresar a casa después del trabajo. Mireya, Anel y César quieren ver a su hermano, aunque aún dudan que sea él.

- ¿Qué siente porque ya lo va a ver?, pregunto a Mireya, quien se encuentra en el asiento trasero del coche con los cabellos rebelándose por el viento que entra.
- Mucha emoción, porque pensábamos que no lo íbamos a encontrar.
- ¿Qué sintieron cuando les dijeron que estaba aquí?
- Primero mucha incertidumbre, luego leímos la noticia y nos dio gusto. Todavía pensamos si es o no.
- ¿En todo este tiempo alguna vez dejaron de buscar a su hermano?
- No, mis hermanos en Dallas siempre lo buscaron y acá nosotros preguntábamos, pero ya ni lo esperábamos.

“Él está enfermo. Tiene esquizofrenia y un día se salió de la casa; él comentaba que se iba a ir pero mis hermanos allá no le tomaban en cuenta, pero un día se fue y desde ese momento lo empezaron a buscar, en hospitales. Y los adivinos nos decían que estaba de aquel lado. Lo buscamos por muchos medios”, cuenta Mireya.

De hecho la familia solía ir con adivinos, con lectores de cartas, “barrenderos”, “lectores de huevos” y hasta con aquellos que “leen” la energía. Todos les decían que estaba vivo pero que estaba del otro lado, en Estados Unidos; algunos les decían que estaba acompañado. Cada que aparecía un nuevo adivino, la madre de Ramón acudía. Bueno o malo, eso los mantenía con las esperanzas intactas.

El último adivino con el que fueron, hace alrededor de dos meses, les dijo que en poco tiempo tendrían noticias de Ramón. Pero nada como los sueños de César: “Yo lo soñaba muy seguido, que estaba cerca, no lo soñaba a él, lo soñaba cerca; que estaba cerca de Zacatecas, no que estaba en Estados Unidos”, me comparte César, quien va en el asiento del copiloto y usa un sombrero blanco.

César vivía en Minnesota, Estados Unidos, pero cuando se enteró que su hermano Ramón estaba perdido se mudó a Dallas. Abandonó su trabajo e inició su búsqueda: “Lo estuve buscando por los puentes y nada. Me decían que podía estar en las fronteras. Estaba reportado en hospitales, en todos lados. Pensé que podía estar en la Ciudad de México porque estudió ahí pero desde el temblor (de 1985) no volvió”, expondría más tarde. Su búsqueda duró dos meses hasta que decidió regresar a Zacatecas. Desde ahí hacía lo que podía.

Casi dos años después, el sueño de César parecía culminar. Sonó el teléfono y era su familia en Dallas. Parecía que Ramón estaba en Torreón, Coahuila, a cinco horas del poblado donde en ese preciso momento de la llamada, convivían hermanos y madre.

“Nunca pierde uno la esperanza, es alguien que uno aprecia y por eso nunca muere la esperanza. Todo el trayecto decíamos que no era, pensamos que quizá no es. Pero no puede ser otro más que él”, menciona César con un grado de nerviosismo y esperanza, como si esos sentimientos se pelearan entre ellos.

- ¿Cómo se imagina a su hermano?, pregunto a César.
- Bien flaco y luego de por sí siempre andaba con la barba bien larga, barbón.

Y el coche por fin llegó...

La hermana Anel es quien maneja el Nissan blanco. Habla poco y mantiene la mirada al volante, en unas calles que jamás pensó recorrer; quizá con ese cosquilleo de parar el coche en cualquier momento y ver a su hermano Ramón.

- ¿Usted qué piensa de todo esto?, pregunto a Anel.
- Jamás perdí la esperanza, pero todavía tenemos dudas -platica con una voz temblorosa.
- ¿Tiene miedo?
- Sí.
- ¿A qué?
- A que no sea.

El coche está a escasos metros de la Plazuela Juárez. Un silencio funerario inunda al carro cuando les aviso que faltan escasas cuadras. Ahí está la presidencia, atrás está la plaza que hospedó a Ramón durante casi dos años. El sonido de la direccional izquierda parece retumbar en el ambiente. “Esa es la plaza”, les comento a los hermanos. “¿Dónde me estaciono?”, pregunta Anel, cuando por lo menos hay una decena de espacios donde estacionarse. Se aparca. Bajan del coche pacientemente, sin prisa, como si prepararan un escudo que les protegiera de una posible desilusión. Anel toma la delantera, atrás queda Mireya y a un lado César, resguardando con las manos encadenadas a los bolsillos.

¿“Dónde está?”, pregunta como si no quisiera preguntar Mireya. En eso, a menos de 20 metros, está Ramón, sentado, con una caja de cerillos. Un año y nueves meses después: “¡Ramón!”, suelta Anel y corre hacia él ya con un llanto. Atrás le siguen Mireya y César. Anel abraza a Ramón, su hermano. Ramón no suelta la caja de cerillos, la abraza con un brazo. No hay mucha expresión de su parte, sólo sus ojos se agrandan un poco. Sonríe tibiamente. Ahí está él, con los cabellos peinados hacia atrás, mojados. Se le unen Mireya y César, éste último parece que aún no lo cree. Lo abraza y le da una palmada en el brazo. Amarra las lágrimas, únicamente permite que se asomen.

“¿Y te acordarás de nosotros”?, le pregunta Mireya a Ramón; “Sí, cómo no”, asegura Ramón. No hay palabras. No hay discursos ni lamentos. Sólo lo abrazan y lo miran. Boleros y cuida coches del lugar, los amigos de Ramón desde que tomó la plaza como su casa, se acercan. Saben que es su familia que vino por él. Que lo encontraron.

Entonces se enteran que su amigo, ‘el Hombre lobo’, es Ramón Torres y que tiene 42 años. Que desde los 25 años se le detectó esquizofrenia y que en un año y nueve meses no ha tomados sus medicamentos. Que el padre también padecía problemas mentales. Que Ramón es un fumador empedernido, porque según su hermano César, agarró más el vicio por una desilusión amorosa. Y la familia se entera, por ellos, que Ramón siempre se portó bien. Que fue pacífico en todo éste tiempo. Que se dormía en una banca de la plaza y que pese a que en un local cercano le daban de comer, cada día bajaba de peso.

“Lo veo flaco pero igual que siempre, pensé que estaría más loco. Ya me lo creo, él de todas maneras es así, muy serio, casi no habla”, asegura Mireya.

Suena el celular de Mireya. Son sus otros hermanos. “Ya estamos con Ramón… está un poco flaco, como cualquier vagabundo”, les informa con la voz entrecortada.

- ¿Vas a extrañar aquí?, pregunto a Ramón.
- Sí, un poco. Dice mientras juguetea con una esclava que trae entre sus manos.

Mireya da las gracias a boleros y cuida coches; no le quita la mirada a su hermano Ramón. Anel fue a comprar bebidas para el camino de regreso. César platica que Ramón ya se va a quedar en Zacatecas; mantiene las manos en los bolsillos y suspira a cada rato. “Yo lo soñaba que estaba cerca, yo sabía que estaba cerca”, insiste sobre sus sueños.
Hay pocas palabras. Mireya le pregunta a Ramón cómo llegó a Torreón. Ramón sólo dice que llegó. Nadie sabe. Tampoco importa ya.

“Ya nos vamos”, comenta Mireya. Pero nadie toma la iniciativa de dirigirse al coche. Se acerca un bolero, amigo de Ramón, quien le surtía de cigarrillos: “Pariente, un cigarro”, le pidió Ramón durante más de un año. El bolero saca la cajetilla y le regala un cigarrillo más, el último: “Se cuida por allá, eh”, alcanza a decirle. Ramón dice adiós con la mano y el bolero se va.

Mireya, Anel, César y Ramón empiezan a caminar rumbo al coche. Anel lo toma del brazo. Ramón apaga el cigarrillo y sube al automóvil. Dentro, da un trago a su Coca cola. Baja el vidrio, sonríe y dice adiós. De regreso a casa.

Después, en una esquina, los boleros y cuida coches platican de la forma de vivir de Ramón. Nada especial, un indigente más para ellos. Al preguntarles si lo van a extrañar, contestan: “Sí, pero no va a durar allá, va a regresar”.

Ramón y sus hermanos llegaron a su tierra pasada la media noche. Ramón se bañó y optó por rasurarse la barba. Su familia lo esperaba con un banquete pero él únicamente quería frijoles y huevito. Durmió hasta tarde. Al día siguiente lo raparon. Lo llevaron con el doctor y les dijeron que estaba bien, que sólo tenía problemas de peso. Fueron a Río Grande, Zacatecas a comprarle ropa. Ramón se quiere bañar a cada rato. Minutos antes del cierre de esta edición la familia envió la foto del nuevo Ramón.

domingo, 31 de mayo de 2009

¿qué es un amigo?

Para Magaly: porque contigo he aprendido sobre la amistad más que todos mis años de vida... Porque pese a todo, yo tengo la certeza que estarás conmigo para siempre. Porque eres la primer persona que me entrega todo de sí (todos sus defectos y virtudes) Porque contigo tengo un contrato que más bien es como un pacto, por todos los tiempos malos que vengan y por el gozo de todos los tiempos buenos
Te quiero mucho


Existen tantas definiciones sobre lo que es ser un amigo e incluso infinidad de poemas... todos tienen su punto de vista según sus experiencias y lo que otros te dicen que debe pasar... Yo llegué a la conclusión de que los amigos son todo y son como un enorme vicio: no puedes vivir sin ellos

Los amigos son chidos como los hermanos, te apoyan y son tus cómplices, si quieres hacer algo interesante te hechan la mano y si te cachan se hechan la culpa contigo (y algunas veces completamente hasta por tí) quieras, o a veces no, siempre están allí. Si estás depre y te quieres tirar de un puente ellos te dicen "vamos, hermano, vamos al puente" pero no te avientan!! te acompañan hasta allá y ya estando allí te frenan y te dicen "no manches, neta te vas a aventar?!?! qué te pasa?!?!"..... Si, te regañan como tus padres aún sabiendo que puedes molestarte mucho con ellos al grado de no hablarle por días, pero ellos están aún allí, insistiendo, para que estés bien, PORQUE TE QUIEREN!! pero en momentos tú no los entiendes...

Son como un hijo; los esperabas pero no sabías con exactitud cuando iban a llegar, ni donde, ni como serían... simplemente aparecen frente a tí y de pronto no puedes dejarlos; si estan mal tu estás mal y si están bien tú lo estás, igual sabes que ellos sienten eso por tí.. a momentos te desesperan porque pasan cosas que los hacen molestarse pero es como que sabes que siempre estará allí, no te puedes librar de ellos... y no te pesa, al contrario, aún con todo lo malo lo agradeces... porque es amor finalmente, no lo entiendes; con todo lo malo que tiene lo aceptas, porque todo lo bueno que viene al aceptar es lo mejor que te sucede en la vida...

Los amigos son como una familia, pero todo en una persona. Das todo por ellos, vives por ellos, sufres por ellos y con ellos, a ratos quieres rendirte y desearías hasta cambiarlos por otros... pero no puedes, no puedes devolverlos... tienen algo que tú necesitas y tú tienes algo que ellos necesitan, así se complementan en defectos y virtudes

La amistad, en palabras simples: Es amor sin sexo

martes, 21 de abril de 2009

Humano, demasiado humano


¿alguna vez han pensado en las cosas que realmente nos hace iguales?:

Les ha pasado que no saben que hora es, consultan el reloj, vuelven a lo suyo y a los diez segundos siguen sin saber qué hora es.

O que es jueves pero ustedes creen que es viernes. Y luego tus compañeros te dicen que es jueves y sigues actuando como si fuera viernes.

Pasa que estas buscando algo que sabes esta en tal habitación, y cuando entras en ella te olvidas a que fuiste.

Alguna vez has ido por la calle pensando en un diálogo interno, y de pronto comienzas a hablar solo. Y comienzas a fingir que vas tarareando una canción esperando que todo el mundo se lo crea.

Cuando viajas en un autobús y otro autobús se estaciona junto al tuyo, miras por la ventanilla cuando uno comienza a moverse y no sabes cual de los dos se está moviendo.

Luego de una fuerte lluvia, te detienes a cruzar una calle, miras hacia abajo donde corre el agua, y sientes que vas en una lancha.

Y que pasa cuando vas a nadar todo el día a la alberca pública, ¡no se puede nadar porque está llena! Así que te quedas allí parado dentro de la alberca sintiendo al agua mecer todos tus órganos internos. Luego regresas a tu casa, te recuestas, cierras los ojos ¡y aún sientes al agua mover tus órganos internos!

Has levantado una mochila o bolsa que creías era pesada, y resulta que estaba vacía.

Dile a alguien que tiene algo en la cara y siempre se limpia del lado contrario.

Algún amigo tuyo va a escribir su contraseña de e-mail junto a ti, y haces todo lo posible para que él se de cuenta de que no lo espías. Te tapas los ojos sin ninguna discreción, miras exageradamente hacia el techo, o hacia tu espalda tratando de que parezca una casualidad.

Te ha pasado que creías había un escalón más hacia arriba, y terminas dando un paso de caballo. ¿Cómo te sientes? ¿Y cuando creías que había un escalón hacia abajo?

Cruzas la avenida y el semáforo cambia, haces como que corres pero solo das un paso corriendo y ¡sigues caminando exactamente igual de lento!

Muerden un chile que prácticamente les deshace la lengua, y cuando se les pasa lo enchilado ¿Qué hacen? ¡lo vuelven a morder! ¿Son idiotas?

Se han quedado dormidos por la tarde, y cuando despiertan esta oscureciendo y entonces... ¡no saben que puto día es!

Esas pequeñas cosas, esos momentos insignificantes a los que no ponemos atención. Eso es lo que nos hace iguales: el hacer algo absurdo, sentirse como idiota, pero igualmente quedar sorprendido; es como estar enamorado.


---historia sacada del metro de mi hermano---

viernes, 10 de abril de 2009

¿Quién hablaría por todo lo que calla?


He perdido a alguien, alguien a quien quería demasiado. Alguien más llegó y me robó a esa persona, yo no pude hacer nada, solo mirar…

Pude hacer más, pude pelear, antes intenté pelear por esa persona, hacer que me eligiera porque yo en verdad quería ser quien le hiciera feliz… pero esa persona dijo que no podía pasar más conmigo aunque si quisiera por… por muchas razones ciertas y me pidió por favor que no hiciera por más porque le iba a ser difícil ignorarlo y no podía ser!... y yo bajé las manos…
“Una amistad al menos” no quería perderle

“Una amistad, no hay duda” y así yo luché por una amistad, esperando que fuera la mejor amistad existente, porque yo en verdad quiero a esta persona y le daría todo de mí

Pero sucedió… apareció alguien más… alguien más que empezó a darle lo que esta persona dijo que no podía recibir de mí…

Y aunque tampoco puede recibirlo de esta otra persona la otra persona le insiste, irrumpe en sus pensamientos y yo sigo con las manos abajo, queriendo pelear pero haría más daño del que ahora se está ocasionando

Ésta persona me habla a mí de lo maravillosa que es la otra persona, de todo lo que hace y dice que le ha conquistado… yo siento como las lágrimas me ahogan el corazón y actualmente solo me limito a decir “genial…” y reprimo un suspiro y miro a otro lado evitando llorar, pidiendo que no me ponga una cara triste para no hacer sentir mal a ésta persona, que sabe que al contarme eso me lastima pero le emociona tanto esa sensación que no puede evitar contarme… después de todo tenemos una amistad… y los amigos se cuentan cosas como esas…

Yo pienso en todo lo que me cuenta que esa persona hace y recuerdo que yo también pensé en hacer y decir cosas por el estilo… y yo habría hecho y dicho más porque a ésta persona en verdad le quiero. Pienso en lo mucho que pude haber luchado aún… pero al hacerlo habría lastimado a la persona que quiero y nadie piensa en lastimar a quien quiere…
Confieso aún así que lastimé a quien quiero… en mis limitaciones hice y dije cosas que no debía y para evitar hacerlo muchas veces hice y dije cosas que menos debía!!... pocos entenderán lo que digo, quizá… pero llegó el punto en el que además de haber bajado las manos me las amarré “no quiero lastimar a ésta persona ¡En verdad le quiero! Haré las cosas bien y procuraré su felicidad” sonreí…

¡y de la nada llega alguien! Llegan y hacen lo que no se debe hacer y así comienzan a robarme a la persona que quiero… y lo que más me duele es que esa persona al hacer lo que no debe hacer lastima a quien dice querer y a quien yo quiero ¿qué debo hacer yo?

… Yo no hago nada, yo callo y miro, procuro la felicidad de que quien quiero y miro como le roban

“Pues actúa!!” me dirán algunos… lo cierto es que no puedo porque le lastimaría más y viniendo de mi la pelea a estas alturas parecía más bien una pelea por egoísmo. Por supuesto yo sé que no es verdad, yo conozco mi realidad… pero quienes conocen la historia no creerán en mí

Así que aquí sigo… con las manos abajo, atadas, callando…